Adaptación : “Ponernos en su piel”

Adaptacion

01 sep Adaptación : “Ponernos en su piel”

Los cambios son siempre un poco difíciles de superar, sobre todo para los niños de corta edad. Por tanto, es importante que les apoyemos, acompañemos y ayudemos a adaptarse a la escuela infantil de la mejor manera posible.

Acompañarle

Para ello organizamos nuestra Jornada de Puertas Abiertas. El niño reconoce la escuela y conoce a las educadoras y al resto de los niños junto a vosotros, apoyado y acompañado durante esos primeros momentos. De esa forma, le resultará más fácil sentirse seguro e irá conociéndonos y cogiendo confianza. La cercanía y el cariño de los padres siempre ayuda a una mejor comprensión del mundo que les rodea. A medida que van creciendo van explorando el mundo, poco a poco, de una forma más autónoma. La seguridad que le brinda la compañía de los padres le ayudará a una mejor adaptación.

Despedirse del niño, no desaparecer

Algunos padres creen que es mejor dejar al niño en clase y desaparecer mientras algo o alguien le distrae para evitar el llanto de la despedida. Al contrario de lo que se pueda pensar, esta conducta es contraproducente y genera cierta angustia en el niño. Siempre es preferible despedirse explicando muy brevemente lo que va a ocurrir… “vas a jugar un ratito con tus amigos y luego mama y/o papá vendrán a recogerte”. Un beso y adios. Tampoco conviene alargar demasiado la despedida. Esto no quiere decir que el niño no llorará. Aunque os despidáis de él puede que llore, es inevitable (además de normal y sano) que sienta angustia al separarse de sus padres, pero sabe que regresareis. Con el transcurso de los días, cada día haciendo la misma rutina, conociendo a su educadora y al resto de los niños y pasándolo bien, el niño irá entrando a clase más contento y tendrá la seguridad de que mamá y/o papá volverán luego a recogerle para ir a casa.

Actitud positiva

Tanto los primeros días como los días previos, hay que hablarles de la escuela infantil, de las educadoras y de los nuevos compañeros con actitud positiva. Frases optimistas como “te lo pasarás en grande”, “conocerás muchos amigos”, “vas a jugar, cantar, pintar y divertirte un montón” suelen ayudar mucho. Pero la palabra por sí sola no basta, tienen que verlo en nuestra actitud y en nuestra cara. Como habéis pasado un tiempo con él podéis hablarle de lo que hicisteis, de quién estaba y de lo que había. El niño irá reconociendo caras, lugares, juguetes, rincones de la clase y al volver a ir se sentirá más confiado y seguro.

Paciencia y comprensión

Cada niño tiene su propio ritmo, esto lo decimos siempre, y también se aplica a la adaptación a las nuevas situaciones. Lo fundamental es tener mucha paciencia y comprender el momento por el que están pasando.. También es difícil para vosotros separaros de ellos. Hablad con vuestro hijo y permitidle que exprese sus emociones, que os cuente qué ha hecho, cómo lo ha pasado en la escuela, etc. En definitiva, se trata de implicarnos en sus emociones y que sientan la compañía y el apoyo incondicional de sus padres en los grandes pasos que dan y darán a lo largo de su vida.

¡Feliz inicio en la Cometa!